La casa que se adapta al clima.
Podemos diseñar la construcción para que aproveche al máximo este recurso natural, ilimitado y limpio.
También se puede producir electricidad, o calentar agua. Sin embargo, en épocas cálidas hay que diseñar barreras, para no sufrir disconfort.
El viento nos servirá para enfriar la vivienda y producir electricidad mediante aerogeneradores. Protegerse de él es una ardua tarea en los meses invernales .
Se puede usar para almacenar energía térmica (frío o calor), para enfriar el ambiente por evaporación o vaporizar superficies.
Imprescindibles los sistemas de reciclado de aguas grises y de recogida de agua de lluvia.
Se aprovechan técnicas de enfriamiento nocturno para disminuir la temperatura del interior y de las estructuras de la edificación.
Casas semienterradas, tubos enterrados, geotermia, son maneras de aprovechar la estabilidad térmica que proporciona la tierra.
Refrescan en verano, alivian el frío en invierno, limpian el aire y son importantes elementos decorativos.
Se miden las condiciones interiores y exteriores y se definen los comportamientos automáticos que nos permitan
mejorar el confort y el consumo energético en cada momento.
Son materiales diseñados para potenciar sus propias virtudes o para introducirles nuevas características, ayudando a lograr un diseño más simple y efectivo al mismo tiempo.
Materiales de la zona, naturales, ecológicos, reciclados, certificados, para los concienciados con su huella de carbono.