VIVIENDAS, GRANDES INMUEBLES
Suponen un problema estructural y de salubridad, al poder provocar mohos y deterioro de materiales.
Es una de las principales causas de pérdidas de energía. Conectan térmicamente la estructura de la edificación con el exterior.
Una mala construcción que deriva en un mayor consumo energético y en problemas de confort para el usuario.
Ventanas mal selladas, grietas en los muros... todo eso acaba por dejar abiertos caminos por los que el aire frío del exterior penetra en el interior de la vivienda.
Se pueden detectar fugas, ue pueden provocar problemas en la estructura, y faltas de aislamiento que aumentan el gasto de agua y energía.
Tanto para instalaciones de climatización como en sistemas eléctricos (que suponen riesgo de incendio).