AYUDA AL DIAGNÓSTICO
La termografía mide la temperatura de la superficie de los cuerpos. Esta captura de información se transforma en una imagen, en la que se representa cada temperatura con un color.
La temperatura superficial de la piel depende del flujo vascular, venas particulares (en la piel y en estructuras subyacentes), y de factores ambientales como radiación, convección y conducción.
La circulación local cambia como resultado de una enfermedad o lesión. El flujo vascular normalmente incrementa con el ejercicio y las inflamaciones; y se reduce cuando baja el flujo sanguíneo. La cámara termográfica, al poder detectar estas variaciones de temperatura, puede visualizar un posible daño, hasta 2 semanas antes en algunos casos, de que se produzca otro síntoma que lo haga diagnosticable por otras vías.
La termografía equina es un método no invasivo, que puede ayudarle a detectar confirmar y documentar un problema antes de que se convierta en una lesión, ya que se puede captar que existe un tejido sometido a un sobreesfuerzo antes de que éste resulte dañado.
Exámenes de compra laminitis; síndrome navicular; absceso subsolar; tendonitis; desmitis; daño muscular; problemas de espalda; daño a nervios; fracturas en carpo, abscesos en el cuello; detección de irritantes en la base de la cola y la cuartilla; afecciones de carpo y tarso; problemas de apoyo del albardón;
Evaluación en caballos de carreras pre y post carrera balance del casco; capsulitis; sinovitis; evaluación de la temperatura en mandíbula con molar infectado; sindrome de Horner, reperfusión intestinal; evaluación de vasodilatadores después de su administración.
Ayuda al diagnóstico de lesiones